domingo, septiembre 28, 2025

La oración a San Miguel del Papa León XIII y la guerra espiritual



El 25 de septiembre de 1888, después de su Misa de la

mañana, el Papa León XIII se vio afectado a tal punto que se

 desmayó. Los asistentes pensaron que estaba muerto.

Después de recuperar la conciencia, el Papa describió una

conversación horrible que había escuchado procedente 

deTabernáculo. 



La conversación se componía de dos voces, voces que el Papa León XIII claramente entendió que eran las de Jesús y del diablo. Éste se jactaba de que podía destruir la Iglesia, si se le concedían 100 años para llevar a cabo su plan. El diablo también pidió permiso para “una mayor influencia sobre aquellos que se entregaran a su servicio”. A las peticiones del diablo, el Señor le respondió: “se te dará el tiempo y el poder”.

Impactado profundamente por lo que había oído, el Papa León XIII compuso la siguiente Oración a San Miguel y ordenó que se rezara después de las Misas como medida de protección para la Iglesia contra los ataques del infierno.

La oración ha sido tomada del blog MILES CHRISTI RESISTENS quienes señalan haberla sacado de: La Raccolta, 1930, edición inglesa, Benziger Bros., pp. 314-315. (La Raccolta es una colección de la Iglesia Católica con imprimátur de oraciones oficiales indulgenciadas).

Oración

¡Oh gloriosísimo príncipe de la milicia celestial, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y las potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires”. Ven en auxilio de los hombres que Dios ha creado inmortales, que formó a su imagen y semejanza y que rescató a gran precio de la tiranía del demonio.

Combate en este día, con el ejército de los santos ángeles, los combates del Señor como en otro tiempo combatiste contra Lucifer, el jefe de los orgullosos, y contra los ángeles apóstatas que fueron impotentes de resistir y para quien no hubo nunca jamás lugar en el Cielo.


Sí, ese monstruo, esa antigua serpiente que se llama demonio y Satán, él que seduce al mundo entero, fue precipitado con sus ángeles al fondo del abismo. Pero he aquí que ese antiguo enemigo, este primer homicida ha levantado ferozmente la cabeza. Disfrazado como ángel de luz y seguido de toda la turba y seguido de espíritu malignos, recorre el mundo entero para apoderarse de él y desterrar el Nombre de Dios y de su Cristo, para hundir, matar y entregar a la perdición eterna a las almas destinadas a la eterna corona de gloria. Sobre hombres de espíritu perverso y de corazón corrupto, este dragón malvado derrama también, como un torrente de fango impuro el veneno de su malicia infernal, es decir el espíritu de mentira, de impiedad, de blasfemia y el soplo envenado de la impudicia, de los vicios y de todas las abominaciones.


Enemigos llenos de astucia han colmado de oprobios y amarguras a la Iglesia, esposa del Cordero inmaculado, y sobre sus bienes más sagrados han puesto sus manos criminales. Aun en este lugar sagrado, donde fue establecida la Sede de Pedro y la cátedra de la Verdad que debe iluminar al mundo, han elevado el abominable trono de su impiedad con el designio inicuo de herir al Pastor y dispersar al rebaño.


Te suplicamos, pues, Oh príncipe invencible, contra los ataques de esos espíritus réprobos, auxilia al pueblo de Dios y dale la victoria. Este pueblo te venera como su protector y su patrono, y la Iglesia se gloría de tenerte como defensor contra los malignos poderes del infierno. A ti te confió Dios el cuidado de conducir a las almas a la beatitud celeste. ¡Ah! Ruega pues al Dios de la paz que ponga bajo nuestros pies a Satanás vencido y de tal manera abatido que no pueda nunca más mantener a los hombres en la esclavitud, ni causar perjuicio a la Iglesia. P resenta nuestras oraciones ante la mirada del Todopoderoso, para que las misericordias del Señor nos alcancen cuanto antes. Somete al dragón, la antigua serpiente que es diablo y Satán, encadénalo y precipítalo en el abismo, para que no pueda seducir a los pueblos. Amén.


He aquí la Cruz del Señor, huyan potencias enemigas.
Venció el León de Judá, el retoño de David.


Que tus misericordias, Oh Señor se realicen sobre nosotros.
Como hemos esperado de ti.


Señor, escucha mi oración
Y que mi clamor se eleve hasta ti


Oremos: Oh, Dios Padre Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu Santo Nombre, e imploramos insistentemente tu clemencia para que por la intercesión de María inmaculada siempre Virgen, nuestra Madre, y del glorioso San Miguel Arcángel, te dignes auxiliarnos contra Satán y todos los otros espíritus inmundos que recorren la tierra para dañar al género humano y perder las almas. Amén.

 


martes, septiembre 23, 2025

Batalla “de las langostas” en el día de La Virgen de la Merced, 24 de septiembre

 

En la mañana del 24 de septiembre de 1812, día de la histórica  batalla y conmemorativo de la virgen, el General Belgrano estuvo

 orando largo rato ante el altar de la Virgen de Las Mercedes.




Manuel Belgrano se hizo cargo del Ejército del Norte tras la catastrófica derrota de Huaqui (20 de junio de 1811) llevando adelante desde ese tiempo la Segunda Expedición Auxiliadora al Alto Perú.

Los brotes revolucionarios de la primavera tucumana hacía rato que asomaban en aquel cálido septiembre de 1812, como así también (y cada vez más cerca) aparecían las tropas realistas que diariamente se hacía más fuerte en el norte argentino.

El peligro del avance español era creciente y para agregar complejidad al caso, el Primer Triunvirato desde Buenos Aires ordenó a Belgrano que retrocediera hasta Córdoba con el objetivo de reorganizar la defensa. “Imposible”, sostuvo Belgrano y no obedeciendo la orden, se detuvo en Tucumán donde la población estaba dispuesta a sumarse al ejército y acompañar heroicamente la defensa territorial.

“Son muy apuradas las circunstancias, y no hallo otro medio que exponerme a una nueva acción: los enemigos vienen siguiéndonos. El trabajo es muy grande; si me retiro y me cargan, todo se pierde, y con ella nuestro total crédito. La gente de esta jurisdicción se ha decidido a sacrificarse con nosotros. Pienso aprovecharme de su espíritu público y energía para contener al enemigo. Acaso la suerte de la guerra nos sea favorable, animados como están los soldados y deseosos de distinguirse en una nueva acción. Es de necesidad aprovechar tan nobles sentimientos, que son obra del cielo, que tal vez empieza á protegernos para humillar la soberbia con que vienen los enemigos, con la esperanza de hacer tremolar sus banderas en esa capital. Nada dejaré por hacer. Nuestra situación es terrible, y veo que la patria exige de nosotros el último sacrificio para contener los desastres que la amenazan”. Es la voz de Belgrano en “Historia de Belgrano” de Bartolomé Mitre.

La manga de langostas

La providencial aparición de una enorme bandada de langostas que se abatieron sobre los pajonales confundió a los soldados realistas y oscureció la visión, acabando por dispersar el frente español. Las versiones tradicionales refieren que fue tal la confusión sembrada por aquel enjambre de langostas que provocó la retirada de las fuerzas españoles ganándolos en confusión.

Aquella mañana del 24 de septiembre de 1812, Belgrano estuvo orando ante el altar de la Virgen. Sabido es, la profunda fe cristiana de Belgrano, e incluso la leyenda cuenta que solicitó la realización de un milagro divino pues era casi imposible vencer a las tropas españoles quienes doblaban en número de soldados y armamentos al ejército patriota.


Belgrano entrega su bastón de mando a la Virgen de la Merced, nombrándola Generala del Ejército argentino


martes, septiembre 16, 2025

La impresión de las SS llagas en el cuerpo de San Francisco, 17 de septiembre

 


La impresión de las llagas es el acto mediante el cual San Francisco de Asís recibió los estigmas de Cristo en 1224.

Dos años antes de morir, San Francisco se retiró al monte Alvernia donde solía ayunar cuarenta días en honor del Arcángel San Miguel.

Estando en alta contemplación, vio un Serafín con seis alas resplandecientes. Sus pies y manos estaban clavados en Cruz. Conociendo el santo, que el Estado de sufrimiento es incompatible con la inmortalidad de un espíritu seráfico, comprendió que él llegará a ser más semejante a Jesús y que llevaría su Cruz en pos del mismo, no por un martirio exterior, sino por un místico abrazo del amor Divino.

Al fin de que este amor crucificado nos sirviese a todos de ejemplo, formáronse en un costado, manos y pies de San Francisco, cinco llagas parecidas a las de Jesús en la Cruz. La del costado manaba sangre en abundancia.

¡Oh gran patriarca y gran imitador de Cristo! Haz también que nosotros seamos desde esta vida, un vivo trasunto de Cristo, que seamos otros cristos y que para eso crucifiquemos nuestra carne con sus vicios y concupiscencia sujetándola al espíritu.

 


domingo, septiembre 14, 2025

Historia de la devoción del Señor y la Virgen del Milagro en Salta, Argentina, 15 de septiembre.

 Motivo del culto especial que se tributa en Salta a las imágenes del señor y de la Virgen del milagro.

La tradición documentada del Santo Cristo del obispo Victoria.



Desde el puerto del Callao, en Perú, se divisaron en julio de 1592 dos cajones flotando sobre las aguas. Traídos a tierra, se observó en uno de ellos la siguiente inscripción marcada a fuego: “Una Virgen del Rosario para el convento de predicadores de la ciudad de Córdoba. En el otro había una leyenda: “Un Cristo crucificado para la iglesia matriz de la ciudad de Salta.” Se había dejado constancia en ambos cajones que las imágenes las remitía el obispo del Tucumán, don Francisco de Victoria. Nunca se supo cuándo ni en qué navío fueron embarcadas las imágenes en España, ni la época en que atravesaron el istmo de Panamá, ni la embarcación en la que se trasladó por el Océano Pacífico hasta las costas del Perú.

Desde un comienzo se decidió respetar la voluntad del donante, el obispo Victoria. Y así fue como se dispuso a formar una caravana para que las condujeran hasta la ciudad de Salta, a cuyas autoridades se anticipó la grata nueva. Militares, civiles e indígenas, todos unidos en la misma fe, emprendieron la marcha. El transporte común de la época era el animal mular, pero como los cajones contenían una preciosa carga, se resolvió llevarlo sobre los hombros de los integrantes de la caravana.

Centenares de leguas se recorrió de esta manera. Los pobladores de Salta organizaron a su vez otra caravana y fueron al encuentro de la que conducía las imágenes. Y en septiembre de 1592, en hombros de peruanos y altoperuanos que se unieron en el trayecto y salteños, arribaron las dos imágenes a la ciudad de Salta. Días más tarde, la imagen de la Virgen del Rosario fue conducida a la ciudad de Córdoba, con lo cual se daba fiel e integral cumplimiento a la voluntad del obispo Victoria.

La narración auténtica de los temblores que ocasionaron la ruina de la ciudad, del Esteco* y de los portentosos milagros que con ocasión de estos mismos terremotos tuvieron lugar en salta, en la iglesia matriz, realizados en favor de este pueblo de Salta por las sagradas imágenes del Señor Crucificado y la Purísima Virgen del Milagro, consta de informaciones fidedignas.**

Al cuarto día de los temblores, el 13 de septiembre de 1692, fueron los grandes terremotos que desplomaron los edificios y templos de la ciudad del Esteco, una de las más comerciales del Tucumán, pereciendo a las familias bajo sus escombros y luego sumergida las ruinas por la inundación del torrentoso río de Las Piedras, que, desbordado de su cauce, se derramó sobre la población, convirtiendo sus ruinas en un lago que permaneció más de 8 años. Las familias que se salvaron se dirigieron a Jujuy porque en Salta seguían los temblores. Los salteños que imploraron desde luego el auxilio de Dios omnipotente que rige y gobierna los elementos de la naturaleza en todas sus leyes físicas, y la subordina su voluntad, y con el auxilio de la Purísima Virgen, no tardaron en recibir la protección que solicitaban por medio de los asombrosos prodigios del señor Crucificado del Milagro, cuya efigie se venerada en la iglesia matriz de Salta.

Como testimonio de gratitud por los milagros ocurridos en los terremotos de 1692, la festividad del señor y la Virgen del milagro se solemniza desde entonces como fiestas mandadas observar anualmente juraron solemnemente celebrarlas el Cabildo, justicia y regimiento. Gobernadores de las provincias del Tucumán, obispo, clero secular y regular y todo el pueblo de salta. Hasta hoy su fiesta es de las más solemnes, concurriendo sus fieles en gran número aún de los departamentos más distantes de las provincias y de otros puntos del país, a cumplir promesas y a rendir culto a tan portentosas imágenes y asistir a la procesión pública, la más célebre que se coloca en la República.

Esta se fiesta se realiza cada 15 de septiembre en la ciudad de Salta con una importante procesión que sólo fue suspendida en el año 2020.

*Talavera del Esteco: fue una importante ciudad colonial española fundada en 1566 en el sudeste de la actual provincia de Salta, Argentina, que fue trasladada y refundada en 1609 debido a sus condiciones geográficas y ataques aborígenes. La ciudad, conocida por su prosperidad económica gracias al suministro de mulas y alimentos a Potosí, fue finalmente sepultada por un terremoto en 1692. Su historia combina hechos históricos con leyendas populares que cuentan su caída debido a la avaricia de sus habitantes, similar a la narrativa bíblica de Sodoma y Gomorra

** Documentación en la Catedral de Salta



sábado, septiembre 13, 2025

Quinta aparición de Fátima, “Continuad rezando el rosario, para alcanzar el fin de la guerra…” 13 de septiembre de 1917

 


Día 13 de septiembre de 1917 al aproximarse la hora, fui allí con Jacinta y Francisco, entre numerosas personas que apenas nos dejaban andar. Los caminos estaban apiñados de gente. Todos nos querían ver y hablar. Allí no había respetos humanos. Numerosas personas, y hasta señoras y caballeros, consiguiendo romper por entre la multitud que alrededor nuestro se apiñaba, venían a postrarse de rodillas delante de nosotros, pidiéndonos que presentásemos a Nuestra Señora sus necesidades. Otros, no consiguiendo llegar hasta nosotros, clamaban desde lejos:

—¡Por el amor de Dios! ¡Pidan a Nuestra Señora que me cure a mi hijo inválido!

Otro: — ¡Que me cure el mío, que es ciego! Otro: — ¡El mío, que está sordo!

—¡Que me devuelva a mi marido…!  —¡A mi hijo, que está en la guerra!

—¡Que convierta a un pecador! —¡Que me dé la salud, que estoy tuberculoso! Etc.., etc…

Allí aparecían todas las miserias de la pobre humanidad. Y algunos gritaban desde lo alto de los árboles y paredes, donde se subían con el fin de vernos pasar. Diciendo a unos que sí, y dando la mano a otros para ayudarles a levantarse del polvo de la tierra, ahí íbamos andando gracias a algunos caballeros que nos iban abriendo el paso por entre la multitud.

Llegamos, por fin, a Cova de Iría, junto a la carrasca, y comenzamos a rezar el rosario, con el pueblo. Poco después, vimos el reflejo de la luz y, seguidamente, a Nuestra Señora sobre la encina.

Continuad rezando el Rosario, para alcanzar el fin de la guerra. En octubre vendrá también Nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen y San José con el Niño Jesús para bendecir al mundo. Dios está contento con vuestros sacrificios, pero no quiere que durmáis con la cuerda; llevadla sólo durante el día.*

—Me han solicitado para pedirle muchas cosas, la curación de algunos enfermos, de un sordomudo.

Sí, a algunos los curaré; a otros no. En octubre haré el milagro para que todos crean.

Y comenzando a elevarse, desapareció como de costumbre.

* Se refiere a un instrumento de penitencia que llevaban en la cintura para ofrecer su sufrimiento y obtener la conversión de los pecadores,






domingo, septiembre 07, 2025

Natividad de la Santísima Virgen Maria, 8 de septiembre

La alegre natividad de nuestra Señora la Virgen Madre de Dios, había sido anunciada en el Paraíso terrenal a nuestros primeros padres, vislumbrada por los santos patriarcas, vaticinada por los profetas y decretada por los eternos consejos de Dios en los divinos misterios de la reparación del mundo.


Nacimiento de la Virgen (Murillo)

El padre de la Virgen fue Joaquín, su madre, Ana, y los dos eran de la tribu de Judá y del linaje de David. Eran ricos y nobles y de sangre ilustrísima, y lo que más importa, eran personas santísimas; porque tal convenía que fuese el árbol que había de producir tal fruto.

Habían vivido veinte años casados sin tener hijos; más DIOS nuestro Señor ordenó que fuese estéril santa Ana para que el nacimiento de su hija Santísima fuese milagroso; y así habiendo oído el Señor las oraciones de los dos santos esposos les envió el arcángel san Gabriel para anunciarles la venida al mundo de aquella que había de ser la Madre del Mesías prometido.

Nació pues esta gloriosa niña en una casa que tenían sus padres en el campo, entre los balidos de las ovejas y alegres cantares de los pastores, como dice san Damasceno; y fue en el cuerpo más linda, más bella y hermosa que ninguna pura criatura, y en el alma tan sin mancha de pecado original, y tan perfecta y adornada de gracias y virtudes, que los mismos serafines y querubines se admiraban y estaban absortos de verla. Porque como del cuerpo de la Virgen había de formarse el cuerpo de Jesucristo y organizarse de su delicada sangre, fue cosa muy conveniente que aquella carne de la cual se había de vestir el Verbo eterno, fuese muy proporcionada a la del Hijo y bien compuesta y en todos los dones naturales acabada con suma perfección; y para que la Madre fuese digna de tal Hijo, no menos convenía que fuese adornada el alma de la Virgen con la plenitud de la gracia y las inmensas riquezas de todas las virtudes. Y así todas las gracias que Dios repartió a todos los otros santos y ángeles, las atesoró y juntó en la Virgen santísima con mayor perfección y con medida más colmada.

Reflexión: Exclama lleno de gozo san Juan Damasceno: «Venid todas las gentes y todos los estados de hombres de cual quiera lengua, edad y condición que sean, para celebrar con grande afecto el dichoso y alegre nacimiento de esta Virgen soberana. Demos el parabién a esta niña que nace, predestinada para ser Madre de Dios y corredentora del mundo. Hagamos la reverencia como humildes vasallos a nuestra gran reina, para que en este día de su bendito nacimiento comencemos a renacer a la vida de la gracia y a recobrar el derecho a la vida eterna y gloriosa.»

Oración: Rogárnoste, Señor, que concedas a tus siervos el don de la gracia celestial, para que la votiva solemnidad del Nacimiento de la bienaventurada Virgen, acreciente la paz del cielo a los que fue su parto el principio de la salvación. Por JCNS. 

 


viernes, septiembre 05, 2025

Sentencia de los padres del desierto: de la manera de adelantar en la vida espiritual

 


1.- Preguntó uno al Abad Antonio. “¿Qué debo hacer para agradar a Dios?” El anciano le respondió: “Guarda esto que te mando. Donde quiera que vayas, ten siempre a Dios ante tus ojos, en todo lo que hagas, busca la aprobación de las Sagradas Escrituras y donde quiera que mores no cambies fácilmente de lugar. Guarda estas tres cosas y te salvarás.”

2.- El Abad Pambo preguntó al Abad Antonio, “¿Qué debo hacer?” El anciano contestó: “No confíes en tu justicia. No te lamentes del pasado y domina tu lengua y tu gula.”

3.- Dijo San Gregorio: “De todo bautizado, Dios exige tres cosas, una fe recta para el alma, dominio de la lengua, castidad para el cuerpo.”


jueves, septiembre 04, 2025

Santa Rosa de Viterbo, la niña milagrosa, 4 de septiembre

 

A los tres años de su edad resucitó a su abuela difunta: poco después recogiendo los pedazos de un cántaro que se le rompió a una niña, se lo devolvió entero; queriendo su padre ver el alimento que llevaba para los pobres, se convirtió el pan en rosas.



Uno de los más brillantes ornamentos de la Tercera Orden de san Francisco, y de la santa Iglesia, fue la penitente y maravillosísima doncella santa Rosa, natural de Viterbo.

Por aquel tiempo afligían a la Iglesia numerosos enemigos, favorecidos por el emperador Federico Barbarroja; y santa Rosa, siendo de doce años, ilustrada con ciencia infusa, rebatió y confundió a los herejes con los más sólidos e irrefragables argumentos, despreciando los terrores de los sectarios, y la muerte misma que le quisieron dar: de lo cual avergonzados, obtuvieron del gobernador de Viterbo que la arrojase de la ciudad so pretexto de que conmovía al pueblo. Caminando entre nieves y expuesta a perecer, llegó a Salerno, donde profetizó los prósperos sucesos que a poco se verificaron con la muerte del emperador. Vuelta a su patria fue recibida de sus conciudadanos con increíble regocijo.

Para que no saliesen defraudados sus deseos de soledad y recogimiento, continuó en el retiro de su casa sus acostumbrados ejercicios de oración y penitencia, atormentando su inocente cuerpo con ayunos, cilicios y disciplinas, y esto con tanto mayor espíritu y fervor cuanto sentía más cercano el fin de su vida, que esperaba como el principio de otra eterna y bienaventurada en el cielo, adonde voló el alma purísima de la santa, el día 6 de marzo de 1252, a la temprana edad de solo diez y ocho años.

Reflexión: ¡Cómo se muestra en esta santa niña que Dios nuestro Señor escoge lo necio del mundo para confundir la sabiduría según la carne, lo flaco para confundir a los poderosos, lo vil y despreciado para confundir a los soberbios del siglo: en una palabra, ¡lo que no es para confundir a lo que es! Confiemos pues en Dios, y no temamos a los que pueden, sí, destruir el cuerpo, más ningún daño pueden hacer al alma.

Oración: Oh Dios, que te dignaste admitir en el coro de tus santas vírgenes a la  bienaventurada Rosa, concédenos por sus ruegos y merecimienos la gracia de expiar todas nuestras culpas y de gozar eternamente de la compañía de tu Majesitad. Por JCNS Señor. Amén.

  


Avisos provechosos para la vida espiritual: Detén la tentación a tiempo (extracto del Kempis)

 

Así como el fuego prueba la dureza del hierro, así la tentación prueba al hombre justo. Con harta frecuencia ignoramos lo que podemos por nosotros mismos, más la tentación pone de manifiesto lo que en realidad somos.




Por eso debemos estar sobre aviso, máxime al principio de la tentación; porque es más fácil vencer al enemigo si, apenas llama a la puerta del alma, se sale hacia encuentro y no se le deja entrar en ella, sino que se le rechaza en el umbral. Por eso alguien dijo, ataja el mal en sus principios, porque de lo contrario, toda dilación lo agrava y entonces será tardío el remedio.

 


Entrada destacada

Memorare / Acordaos

  M emorare, O piissima Virgo María , non esse auditum a sæculo, quemquam ad tua currentem præsidia, tua implorantem auxilia, tua petentem s...