sábado, febrero 21, 2026

Cuarto dolor y gozo de San José, 22 de febrero

 


El dolor: la profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María.

La alegría: la predicción de la salvación y gloriosa resurrección de innumerables almas.

Reflexión.- Oh Santo fidelísimo, que tuvisteis parte en los misterios de nuestra redención, glorioso San José; aunque la profecía de Simeón acerca de los sufrimientos que debían pasar Jesús y María os causó dolor mortal, sin embargo os llenó también de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación y resurrección gloriosa que de ahí se seguiría para un gran número de almas.

Oración.- Por este dolor y por este gozo conseguidnos ser del número de los que, por los méritos de Jesús y la intercesión de la bienaventurada Virgen María, han de resucitar gloriosamente.

Padrenuestro, Ave y Gloria.



Meditaciones diarias: La hija de San Pedro (Castellano y Portugués), 22 de febrero

San Pedro se casó antes de su vocación divina y de su vida apostólica. Tuvo una hija, Santa Petronila, quien siempre estuvo enferma y, en la flor de su juventud, gemía en cama, paralizada en todas sus extremidades y sufriendo dolores agudos e insoportables. El Príncipe de los Apóstoles realizó milagros estupendos e innumerables curaciones maravillosas en todas partes. Un día le preguntaron:



“Oh Apóstol Pedro, tú realizas tantas curaciones, e incluso tu sombra obra prodigios entre los enfermos; ¿por qué entonces tu presencia en la casa y tu amor paternal no curan a Petronila, que tanto sufre?”

" Dejé a mi hija enferma a propósito ", respondió el Apóstol . "Necesita estar enferma para salvarse. Sin embargo, para demostrarte que puedo sanarla, le ordenaré que se levante".

– “Levántate, Petronila, y pon la mesa.”

La niña se levantó sana, sirvió la mesa y luego regresó a su cama, con las mismas dolencias. Petronila era hermosa, llena de encanto, y podría haberse perdido en las seducciones del mundo. Dios la enfermó para librarla de peligros, para otorgarle méritos para el Cielo y para santificarla, hasta que, del martirio de su lecho, pasara al glorioso martirio de los primeros cristianos. Santa Petronila es una de las Santas Vírgenes Mártires de los primeros tiempos del cristianismo. Cuando Nuestro Señor, a pesar de nuestras oraciones, no nos escucha en nuestra enfermedad, es porque nos trata con misericordia, como San Pedro hizo con su hija. ¡Resignémonos!

Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Pensamientos para cada día del año. Imprenta “Ave-Maria”, 1936

/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

São Pedro era casado antes do chamamento Divino e da sua vida apostólica. Tinha uma filha, Santa Petronilha, que vivia sempre enferma e, na flor da idade, gemia num leito, paralítica de todos os membros e a sofrer dores agudas e cruciantes. O Príncipe dos Apóstolos fazia, em toda parte, estupendos milagres e inúmeras curas maravilhosas. Perguntaram-lhe um dia:

“Ó Apóstolo Pedro, operais tantas curas e até a vossa sombra realiza prodígios entre os enfermos; porque, pois, a vossa presença em casa e o vosso amor paterno não curam Petronilha, que tanto padece?”

Propositadamente, respondeu o Apóstolo, deixo minha filha enferma. Ela tem necessidade de ser doente para se salvar. Entretanto, para vos provar que a posso curar, vou ordenar-lhe que se levante.

– “Levanta-te, Petronilha, e serve a mesa”

A menina se levantou curada, serviu a mesa e voltou depois para o leito, com as mesmas enfermidades. Petronilha era bela, cheia de encantos, e poderia perder-se nas seduções do mundo. Deus a fez enferma para livrá-la dos perigos, dar-lhe méritos para o Céu e santificá-la, até que, do martírio do leito, fosse ao martírio glorioso dos primeiros Cristãos. Santa Petronilha é uma das Santas Virgens Mártires dos primeiros dias do Cristianismo.  Quando Nosso Senhor, apesar de nossas orações, não nos ouve na enfermidade, é porque nos trata com misericórdia, como São Pedro à sua filha. Resignemo-nos!

Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”, 1936

jueves, febrero 19, 2026

Meditaciones diarias: El Sol y la Luna (Castellano y Portugués), 20 de febrero

 "El santo, dice la Escritura, permanece en la sabiduría como el sol, pero el necio cambia como la luna.

El pecador necio se distingue por su inconstancia e impaciencia en todas sus acciones. 



A veces cree, a veces descree. Hoy ríe, feliz en su prosperidad, se alegra con sus amigos, disfruta de la felicidad hasta la embriaguez, hasta la locura. Mañana llega el golpe de la adversidad. Una desgracia, una enfermedad, alguna calamidad.

Llora hasta la desesperación, se rebela contra el Señor, grita y se exaspera. A veces es humilde, a veces orgulloso hasta la locura. En resumen, el pecador cambia según su situación de adversidad o prosperidad. Y, así como nuestras vidas cambian, como la luna, de la alegría al dolor, de la felicidad al luto, el pecador necio pasa de la felicidad a la desesperación. El justo no es así. Tranquilo, sereno, siempre permanece igual, como el sol, oculto entre las nubes o brillando en su cenit. En la debilidad de su naturaleza humana, siente, es cierto, pero permanece sereno, resignado, humilde. La prosperidad no lo enorgullece, la adversidad no lo abruma. Si el exterior a veces es oscuro y triste, como un día sin sol, el interior está tranquilo y siempre iluminado por el Sol Divino, porque, tras las espesas nubes de tanta amargura, el sol de su corazón siempre permanece brillante y espléndido.

Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Pensamientos para cada día del año. Imprenta “Ave-Maria”, 1936

////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

O Sol e a Lua

“O homem santo, diz a Escritura, permanece na sabedoria como o Sol, mas o insensato muda como a lua”

O pecador insensato se distingue pela inconstância e impaciência em todos os seus atos. Ora crê, ora descrê. Hoje ri, ditoso na prosperidade, regozija-se com seus amigos, goza a felicidade até a embriaguez, até a loucura. Amanhã vem o golpe da adversidade. Uma desgraça, uma doença, uma calamidade qualquer. 

Chora até o desespero, revolta-se contra o Senhor, grita e se exaspera. Ora é humilde, ora soberbo até a insensatez. Enfim, o pecador muda conforme a sua situação de adversidade ou de prosperidade. E, do mesmo modo que a nossa vida muda, como a lua, do gozo para a dor, da alegria para o luto, o pecador insensato muda da felicidade para o desespero. Já não é assim o justo. Calmo, sereno,permanece sempre igual, como o Sol, escondido entre nuvens ou a brilhar no zênite. Na fraqueza da sua natureza humana, sente, é verdade, mas se conserva sereno, resignado, humilde. A prosperidade não o ensoberbece, a adversidade não o abate. Se o exterior é, às vezes, sombrio e triste, como um dia sem sol, o interior está calmo e sempre iluminado pelo Sol Divino, porque, atrás das nuvens espessas de tantas amarguras, o sol de seu coração se conserva sempre brilhante e esplendoroso.

Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”, 1936

miércoles, febrero 18, 2026

Meditaciones diarias: El santo monje (Castellano y Portugués), 19 de febrero

No se necesitan austeridades asombrosas ni obras maravillosas para alcanzar la perfección. La virtud es muy simple y no tiene nada de complicada. Un acto de conformidad, un "sí" perpetuo o renovado a cada instante a la voluntad de Dios. 



Nada perturba al alma verdaderamente entregada a la voluntad de Dios. ¡Tiene el paraíso en la tierra! Cesáreo habla de un monje sencillo, cuya vida no era más austera que la de cualquiera de sus hermanos, y que, sin embargo, realizó milagros estupendos.

El abad no pudo explicar el suceso, que causó asombro en todo el monasterio. El monje, en su vida monástica, no se diferenciaba en nada de sus hermanos.

«¿Qué devociones prácticas —le preguntó el abad— te concederá el Señor la gracia de realizar tantos milagros?»

El pobre monje respondió:

"Soy el más imperfecto de mis hermanos, y sólo busco una cosa: conformarme en todo a la Voluntad de Dios."

Y el abad volvió a preguntar:

Cuando incendiaron nuestros cultivos y dañaron nuestra tierra, ¿no te entristeciste por nuestra pobreza y tantas otras desgracias que nos acontecieron?

—¡Oh! No, padre mío —respondió el monje—. Alabé a Dios y hasta me alegré. Dios lo permitió todo para nuestro bien. ¡Alabado sea Dios!

El abad comprendió pronto que la santidad del monje residía en su heroísmo al aceptar los males y los golpes adversos, y en su conformidad, en todo, con la Voluntad de Dios.

Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Pensamientos para cada día del año. Imprenta “Ave-Maria”, 1936

////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

O monge santo

Não há necessidade, para a perfeição, de austeridades espantosas nem de obras maravilhosas. É muito simples a virtude e nada tem de complicado. Um ato de conformidade, um sim perene ou renovado a cada instante ao que Deus quiser. Nada perturba a alma verdadeiramente abandonada à vontade de Deus. Tem o paraíso da terra! Cesário conta de um monge simples, de uma vida nada mais austera do que a de qualquer de seus irmãos, e que não obstante, operava milagres estupendos.

O abade não sabia explicar o fato, que causava admiração a todo o Mosteiro. O religioso, na sua vida monástica em nada se distinguia dos seus irmãos.

“Que devoções práticas, perguntou-lhe o abade, para que o Senhor te dê a graça de operar tantos prodígios?”

O pobre monge respondeu:

“Sou o mais imperfeito de meus irmãos e só procuro fazer uma coisa: conformar-me em tudo com a Vontade de Deus”

E tornou a perguntar o abade:

“Quando puseram fogo em nossas plantações e nos prejudicaram as terras, não te causaram tristeza a nossa penúria e tantas outras desgraças que nos sucederam?”

– “Oh! Não, meu Pai, replicou o monge, eu louvei a Deus e até fiquei contente. Deus tudo permitiu para nosso bem. Louvado seja Deus!”

O abade compreendeu logo que a santidade daquele monge estava no seu heroísmo em aceitar os males e golpes adversos e na sua conformidade, em tudo, com a Vontade de Deus!

Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”, 1936

martes, febrero 17, 2026

Meditaciones diarias: El gusano y los Serafines (Castellano y Portugués), 18 de febrero

 


Si la perfección reside en hacer la voluntad de Dios, poco importa, en este mundo o en el otro, el lugar que la Providencia nos ha reservado. Los santos en el Cielo aman a Dios con amor perfecto. ¿Y en qué consiste este amor? En la conformidad con la Divina Voluntad. Nuestro Señor nos enseñó a pedir el cumplimiento de su Santísima Voluntad en la tierra como en el Cielo. ¿No decimos esto todos los días en el Padrenuestro? Aceptemos, en este mundo, la voluntad de Dios, el último o el primero.

Cuando se cumple la voluntad de Dios, no hay lugar, oficio ni condición insignificante en este mundo. Tanto en la cocina de un monasterio como en la dirección general de la Orden, un alma puede santificarse y enriquecerse con méritos para el Cielo. Su conformidad con la voluntad de Dios es suficiente para ello. Nuestra perfección depende únicamente de esto. Santa Teresa dijo:

“Quienes sean verdaderamente fieles en esta práctica recibirán mayores dones del Cielo y progresarán más en la vida interior”.

Tenía razón el beato Enrique Suzo cuando, meditando estas verdades, decía:

"¡Preferiría ser el gusano más miserable de la tierra en este mundo, por voluntad de Dios, que un serafín en el Cielo, por mi propia voluntad!"

Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Pensamientos para cada día del año. Imprenta “Ave-María”, 1936, p. 59

/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////

O Verme e o Serafim

Se a perfeição está em fazer a vontade de Deus, pouco importa, neste mundo ou no outro, o lugar que a Providência nos reservou. Os Santos, no Céu, amam a Deus com amor perfeito. E em que consiste esse amor? Na conformidade com a Vontade Divina. Nosso Senhor nos ensinou a pedir o cumprimento da Sua Santíssima Vontade na terra como no Céu. Não o dizemos todos os dias no “Pai Nosso”? Aceitemos, neste mundo, o que Deus quiser, o último ou o primeiro lugar.


Quando se cumpre a Vontade de Deus, não há lugar, nem ofício, nem condição desprezíveis neste mundo. Na cozinha dum Mosteiro como na direção geral da Ordem, pode uma alma santificar-se e enriquecer-se de méritos para o Céu. Basta para isso a sua conformidade com a Vontade de Deus. Só disso depende a nossa perfeição. Disse Santa Teresa:

“O que nesta prática for bem fiel receberá do Céu maiores dons e fará mais progresso na vida interior”

Tinha razão o Bem-aventurado Henrique Suzo, quando, ao meditar essas verdades, dizia:

“Prefiro ser neste mundo o verme mais miserável da terra, pela Vontade de Deus, do que um serafim no Céu, pela minha própria vontade!”

Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”, 1936, p. 59

Entrada destacada

Memorare / Acordaos

  M emorare, O piissima Virgo María , non esse auditum a sæculo, quemquam ad tua currentem præsidia, tua implorantem auxilia, tua petentem s...