El padre Lucio Simbrón dio su primera misa en la Capilla Sagrada Familia. Luedo de la misma, y como es costumbre los dias domingos, se realizó la Adoración al Santísimo Sacramento del altar.
Dejo el enlace del video AQUI
Dejo el enlace del video AQUI
Vivimos contando, midiendo cuidadosamente los sufrimientos que nos afligen. No olvidamos nada. Incluso tendemos a exagerar nuestros dolores. Llevamos nuestro sufrimiento con pesadez y cuidado, y ante Dios, en nuestras oraciones, deseamos ser escuchados y no toleramos demoras.
Estas son las palabras de San Juan Crisóstomo: "Eres muy preciso al contar tus sufrimientos. ¿Pero acaso eres preciso al contar los pecados que los causan? Solo piensas en los pecados que cometes en un solo día, sin contar los innumerables pecados de toda una vida que no quieres reconocer. ¡Y verás cuánta injusticia, cuánta ofensa a Dios vendrá a tu memoria!"
¿Y tenemos el coraje de medir, de pesar las ofensas, los crímenes que cometemos?
“Si iniquitates observaveris, Domine, Domine, quis sustinebit? ” – “Si Tú, Señor, mides nuestras iniquidades, ¿qué será de nosotros?”
Examinemos cuidadosamente nuestras conciencias. Una mirada a nuestras vidas pasadas, a la multitud de nuestros pecados. Y luego calculemos lo que hemos sufrido en este mundo. ¿Acaso no tenemos más pecados que sufrimientos? Y si un solo pecado mortal merece el castigo eterno, ¿qué merecemos con tanto pecado?
¿Quién debe más?
Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Pensamientos para cada día del año. Imprenta “Ave-María”, 1936
///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
¿Quem deve mais?
Vivemos contando, medindo cuidadosamente os sofrimentos que nos afligem. De nada nos esquecemos. Costumamos até exagerar as nossas dores. Trazemos pesado e medido o sofrimento, e diante de Deus, nas orações, queremos ser atendidos e não admitimos delongas. São de São João Crisóstomo estas palavras:
“Sois muito exatos em contar os sofrimentos. E o sois, porventura, em contar os pecados que os provocam? Pensais, tão só, nos pecados que cometeis durante um dia, sem contar os inumeráveis pecados de toda a vida, que não quereis conhecer. E vereis quanta injustiça, quanta ofensa a Deus vos hão de chegar à memória!”
E temos coragem de medir, pesar as ofensas, os crimes que cometemos?
“Si iniquitates observaveris, Domine, Domine, quis sustinebit?” – Se Vós, Senhor, medirdes as nossas iniquidades, que será de nós?”
Examinemos cuidadosamente nossas consciências. Um olhar sobre a vida passada, sobre a multidão de nossos pecados. E depois calculemos o que havemos sofrido neste mundo. Não temos mais pecados do que sofrimentos? E se um só pecado mortal merece um castigo eterno, que merecemos com tanto pecado?
Quem deve mais?
Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”, 1936
Hay dos cruces junto a Nuestro Señor en el Calvario: la del buen ladrón y la del mal ladrón.
TERCER DOMINGO
El dolor: cuando la sangre del
niño Salvador fue derramada en su circuncisión.
La alegría: dada con el nombre de Jesús.
Reflexión.- Oh ejecutor
obedientísimo de las leyes divinas, glorioso San José: la sangre preciosísima
que el Redentor Niño derramó en su circuncisión os traspasó el corazón; pero el
nombre de Jesús que entonces se le impuso, os confortó y llenó de alegría.
Oración.- Por este dolor y este gozo alcanzadnos el vivir alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos, con el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los labios.
Padrenuestro, Ave y Gloria.
Ya conocen la expresión de San Francisco de Sales: « La adversidad es la madre y la prosperidad la madrastra de la virtud ». ¿Quieren una prueba?
«¡Fue bueno para mi alma, Señor,
que me humillaras!»
El hijo pródigo vivió en la casa
de su padre en riqueza y prosperidad. No le faltaba nada. Despilfarró todo su
dinero en orgías y pecado. Abandonó la casa paterna. Gastó la herencia que
recibió. La miseria y el hambre lo asaltan, y en la adversidad, encontrándose
en la triste condición de un porquero, recordó a su padre y se levantó: Surgam
et ibo ad patrem —¡Me levantaré de esta miseria e iré a mi padre!—. Esta es la
historia de muchas conversiones. François Coppé había olvidado a Dios y vivió
muchos años en el escepticismo. La enfermedad lo atacó, la adversidad lo llevó
a hospitales, donde sufrió mucho. Se convirtió y, escribiendo la historia de su
regreso a Dios, dio gracias a la Divina Providencia y llamó a su martirio La
bonne souffrance —«El buen sufrimiento». Acojamos el sufrimiento. No es malo.
Viene del Cielo. ¡Es un buen sufrimiento!
Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Pensamientos para cada día del año. Imprenta “Ave-Maria”
/////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
O bom sofrimento
Já conheceis a expressão de São
Francisco de Sales. A adversidade é mãe e a prosperidade madrasta da virtude.
Quereis a prova? Manassés, no trono real, cercado de glória e de honras, era um
sacrílego; na prisão, humilhado, sofrendo, torna-se um santo. Que foi David na
prosperidade? Um homicida, um adúltero. Ferido pela morte de Absalão, chora,
arrependido, quando a adversidade o visita. Reconhece o seu crime e canta o seu
“Miserere” e o seu “Bonum mihi quia humiliasti me!“:
“Foi bom para a minha alma,
Senhor, que me tivesses humilhado!”
O filho pródigo vivia, na casa de
seu pai, na riqueza e na prosperidade. Nada lhe faltava. Esbanjava todo seu
dinheiro nas orgias e no pecado. Sai da casa paterna. Gasta a herança recebida.
Vem-lhe a miséria, a fome e, na adversidade, encontrando-se na triste condição
de guardador de porcos, lembra-se do pai e se levanta: Surgam et ibo ad patrem
– Levantar-me-ei desta miséria e irei a meu pai! É esta a história de muitas
conversões. François Coppé esquecera-se de Deus e viveu longos anos no
ceticismo. Feriu-o a doença, a adversidade o atirou nos hospitais, onde sofreu
muito. Converteu-se e, escrevendo a história da sua volta para Deus, deu graças
à Divina Providência, e ao seu martírio chamou La bonne souffrance – “O bom
sofrimento”. Acolhamos o sofrimento. Ele não é mau. Vem do Céu. É o bom
sofrimento!
Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”
M emorare, O piissima Virgo María , non esse auditum a sæculo, quemquam ad tua currentem præsidia, tua implorantem auxilia, tua petentem s...