miércoles, junio 04, 2025

Segunda revelación del Sagrado Corazón a Sta. Margarita Maria

Unos dos o tres meses después de la primera aparición, se produjo la segunda gran revelación. Escribe Margarita:

"El divino Corazón se me presentó en un trono de llamas, mas brillante que el sol, y  transparente como el cristal, con la llaga adorable, rodeado de una corona de espinas y significando las punzadas producidas por nuestros pecados, y una cruz en la parte superior... 

...la cual significaba que, desde los primeros instantes de su Encarnación, es decir, desde que se formó el Sagrado Corazón, quedó plantado en el la cruz, quedando lleno, desde el primer momento, de todas las amarguras que debían producirle las humillaciones, la pobreza, el dolor, y el menosprecio que su Sagrada Humanidad iba a sufrir durante todo el curso de su vida y en Su Santa Pasión."

"Me hizo ver, " continúa Margarita, "que el ardiente deseo que tenía de ser amado por los hombres y apartarlos del camino de la perdición, en el que los precipita Satanás en gran número, le había hecho formar el designio de manifestar su Corazón a los hombres, con todos los tesoros de amor, de misericordia, de gracias, de santificación, y de salvación que contiene, a fin de que cuantos quieran rendirle y procurarle todo el amor, el honor y la gloria que puedan, queden enriquecidos abundante y profusamente con los divinos tesoros del Corazón de Dios, cuya fuente es, al que se ha de honrar bajo la figura de su Corazón de carne, cuya imagen quería ver expuesta y llevada por mi sobre el corazón, para grabar en el, su amor y llenarlo de los dones de que está repleto, y para destruir en él todos los movimientos desordenados. Que esparciría sus gracias y bendiciones por dondequiera que estuviere expuesta su santa imagen para tributarle honores, y que tal bendición sería como un último esfuerzo de su amor, deseoso de favorecer a los hombres en estos últimos siglos de la Redención amorosa, a fin de apartarlos del imperio de Satanás, al que pretende arruinar, para ponernos en la dulce libertad del imperio de su amor, que quiere restablecer en el corazón de todos los que se decidan a abrazar esta devoción."

En esta segunda gran revelación, Nuestro Señor empezó a descubrir sus intenciones y formular sus promesas. La imagen del Sagrado Corazón de Cristo es el símbolo de su ardiente amor hacia nosotros, el cual había entregado sin condiciones,  y el Señor quería que esta imagen se expusiese en las casas o llevarse sobre el pecho en forma de Medalla, ofreciendo así promesas de gracias y bendiciones a quienes lo veneraban. Pero por el momento Margarita no podía decir nada de lo que había visto pues no había llegado la hora. Estas revelaciones tendrían que pasar primero por muchos exámenes y sufrir mucha oposición. Y aún había mucho más que Jesús quiera revelar.




martes, junio 03, 2025

SACRAMENTALES: Cruz del perdón, historia e indulgencias

                                               




El crucifijo del perdón tiene en el mismo, la Medalla de la Virgen Milagrosa y la medalla de San Benito. El Papa San Pío X usó las llaves del cielo y ató este sacramental del Crucifijo del Perdón, con ricas indulgencias, cosa que Satanás odia.

Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno estadounidense fabricó y distribuyó rosarios de guerra a todos sus soldados. En este rosario había una cruz muy especial: la Cruz del Perdón. De hecho, desde 1905, el Papa San Pío X declaró que toda persona que lleve o bese la Cruz del Perdón recibirá una indulgencia de perdón para ella y para las almas del purgatorio.

Esta cruz es particular porque se le atribuye una indulgencia plenaria. La indulgencia pronunciada para la Cruz del Perdón en 1905 sigue siendo válida hoy en día

El Crucifijo del Perdón fue promulgado en 1905, y ha estado oculto por muchos años. ¡Esta Cruz del Perdón es maravillosa! Las palabras inscritas en él describen las indulgencias y las Gracias Divinas que fluyen de este Crucifijo en particular.

Historia del Crucifijo del Perdón

Este Crucifijo del Perdón fue introducido en el Congreso Mariano en Roma en 1904, con la ayuda del Cardenal Coullié, Arzobispo de Lyon, Francia. Fue a través del discurso hecho sobre este, hecho para él, por los Frailes Lémannn, donde este Crucifijo obtuvo aprobación general. El proyecto de la unión alrededor del Crucifijo del Perdón fue presentado a Su Santidad, San Pío X, por el Eminente Cardenal Vivés, presidente del Congreso.

La histórica y sagrada inscripción de la imagen de Jesús, sobre la Cabeza de Cristo (en el crucifijo), como negación e impiedad a la realeza de Jesús al ser crucificado: “JESUS NAZARENUS, REX JUDAORUM”, conservada la inscripción original del Gólgota, en la Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén, la cual fue recuperada por Santa Elena, en el año 326, sobre la figura cruciforme de las letras familiares “I.N.R.I.”, que traducido del latín significa, Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos, es exacta a la que tiene el Crucifijo del Perdón.

En el reverso del crucifijo, en el transverso de los brazos, está escrito: “PADRE PERDÓNALOS”; en la parte vertical de la cruz dice: “HE AQUÍ ESTE CORAZÓN QUE TANTO HA AMADO A LOS HOMBRES”, además, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús se muestra en el centro. Debajo, como figura de Nuestra Señora coronada, hay una estrella, ocupando los pies de la cruz, el cual fue el lugar que ocupó María durante la crucifixión de Jesús. Desde este soporte, de los pies clavados de su Hijo, llama a cada alma y le dice: No olviden las penas de su Madre, yo los consolaré. La desesperación murmura que es muy tarde, pero ella nos dice: Entre tarde y demasiado tarde hay un abismo. Mirad toda la Sangre de mi Jesús, mira mi devoción maternal hacia ti.

Indulgencias al Crucifijo del Perdón                    

Indulgencias concedidas por Su Santidad, Papa Pío X, para la piadosa unión al Crucifijo del Perdón. El objetivo del cual es el obtener el perdón de Dios para el prójimo.

  1. Cualquiera que lleve en su persona el Crucifijo del Perdón, ganará 300 días de indulgencia cada día.
  1. Cada vez que se bese con devoción este Crucifijo, obtendrá 100 días de indulgencia.
  1. Cualquiera que diga las siguientes invocaciones ante el crucifijo, puede ganar cada vez una indulgencia de 7 años y 7 cuarentenas:

“Padrenuestro que estás en los cielo, perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores.” “Ruego a la Bienaventurada Virgen María, que pida al Señor, nuestro Dios por mí.”

  1. Cualquiera que es habitualmente devoto a este Crucifijo y cumpla las condiciones necesarias de los Sacramentos de Confesión y Comunión, pueden ganar una indulgencia plenaria en las siguientes festividades: Festividad del descubrimiento de la Santa Cruz (13 de septiembre); Festividad de la Santa Cruz (3 de mayo); Festividad de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre); Festividad de los siete dolores de la Santa Virgen María (15 de septiembre).
  1. Cualquiera que, al momento de su muerte, fortificado con los Sacramentos de la Iglesia, o contrito de corazón, o en la suposición de ser incapaz de recibirlos, besando este crucifijo y pidiéndole perdón a Dios por sus pecados y el de sus semejantes, puede ganar una indulgencia plenaria.

Rescriptio Pontificial del 1 de junio de 1905 para MM. Abad Lémann.

Por otra, Rescriptio Pontificial del 14 de noviembre de 1905, Su Santidad, Papa Pío X, en la que declara, añadió al Crucifijo del Perdón, es además aplicable para las Benditas Almas del Purgatorio.

(Con Sanción Eclesial, enero 15 de 1907)




 

lunes, junio 02, 2025

Fiesta de Santos Marcelino y Pedro 2 de junio (Anécdota de San Pedro martir)

                               

PEDRO PROMETE CURAR A LA HIJA DE SU CARCELERO

Como aún se conservan las actas del martirio de estos dos Santos, las seguiremos fielmente en esta narración.

Ambos siervos de Dios fueron encarcelados por orden del juez Sereno, y cargados de cadenas tan pesadas que les impedían todo movimiento. Fue confiada la custodia de la cárcel a un tal Artemio, quien tenía una hija única llamada Paulina, doncella muy amada de su padre, y muy atormentada y afligida del demonio. Como Artemio se lamentase continuamente de semejante desgracia, el exorcista Pedro aprovechó para decirle con ánimo de lograr su conversión:

— Escucha, Artemio, mis consejos, y cree en Jesucristo, Hijo único del Dios vivo y libertador de todos los que creen en Él; si así lo haces sinceramente, pronto curará tu hija.

— De tus palabras deduzco que estás loco y desvarías — respondió Artemio—. Ese Cristo, que tú tienes por Dios, no te puede librar a ti de la cárcel y de mis manos, y ¿dices que, creyendo yo en Él, librará a mi hija del demonio que la atormenta y le dará salud?

— Poderoso es el Señor para librarme de estas cadenas y de toda clase de tormentos; pero no quiere privarme de la corona que me tiene reservada, permitiéndome amorosamente que termine mi carrera entre torturas temporales, acrecentando así mi gloria eterna.

— Si quieres — añadió Artemio en tono zumbón— que yo crea en tu Dios, redoblaré tus cadenas, te encerraré solo en lo más profundo de la cárcel y aumentaré la guardia; si con eso libra tu Dios a ti y a mi hija, creeré en Él.

— Tu falta de fe — contestó Pedro sonriendo— será curada si cumples lo que acabas de decir.

— Prometo creer en tu Dios si te libra de las cadenas — dijo Artemio, aparentando seriedad.

— Ve, pues — añadió Pedro—, a aparejarme lugar en tu casa, porque en nombre de mi Señor Jesucristo iré a encontrarte en ella sin que nadie me acompañe y guíe, a pesar de todos los cerrojos y cadenas... Si entonces creyeres, será salva tu hija. Mas no te imagines que mi Dios obrará este prodigio para satisfacer tu caprichosa curiosidad, sino sólo para atestiguar la divinidad de mi Señor Jesucristo.

Meneaba Artemio la cabeza diciendo para sus adentros:

— No cabe duda de que los tormentos que ha sufrido este hombre le hacen

hablar con desatino.

Llegado a casa, después de haber tomado las antedichas prevenciones, el carcelero refirió con donaire a su mujer, Cándida, cuanto había ocurrido en la prisión, y ella con más cordura le replicó:

— Me maravilla que llames insensato y desconfíes tan a la ligera de un hombre que, en tales condiciones, te promete la curación de nuestra hija. ¿Tardará mucho en cumplirlo?

— Ha dicho que vendrá hoy mismo.

— Pues, si lo hace como prometió, no cabrá después dudar de la divinidad del Cristo a quien adora.

— Pero ¿también tú estás loca? — dijo el carcelero—. Aun cuando los dioses bajasen del cielo serían incapaces de libertarle, y el mismo Júpiter en persona se sentiría impotente.

— Pues está claro que, si como tú dices, ni el mismo Júpiter puede librarle, tanto más habrá que glorificar al Dios de ese hombre, si realiza ese prodigio.

Había llegado ya el sol a su ocaso y empezaban a brillar las primeras estrellas vespertinas, cuando, hallándose todavía dialogando sobre este asunto ambos esposos delante de su hija, se les presentó repentinamente Pedro vestido de blanco y con una cruz en la mano. Suspensos, atónitos quedaron por un momento Artemio y su mujer, por tan maravillosa aparición.

La estupefacción de Artemio y Cándida llegó a su colmo cuando vieron a su hija con salud. Echáronse entonces a los pies de nuestro bienaventurado, exclamando:

— Verdaderamente no hay más que un solo Dios verdadero, y Jesucristo es el único Señor.

A vista de estos prodigios, todos los que estaban en casa de Artemio creyeron en Dios y fueron bautizados.

A l propio tiempo, su hija Paulina se postró ante el siervo de Dios confesando al Señor, libre ya del demonio, que la dejó apenas vio la cruz, y huyó por los aires a la vez que gritaba furioso:

— La virtud de Cristo, ¡oh, Pedro!, que está en ti, me ha atado y echado del cuerpo virginal de Paulina.



Primera revelación del Sagrado Corazón a Sta. Margarita Maria


                                         

El 27 de diciembre de 1673, día de San Juan el Apóstol, Margarita María, que tenía solo 14 meses de profesa y 26 años de edad, estaba como de costumbre arrodillada ante el Señor en el Santísimo Sacramento expuesto en la capilla. Era el momento de la primera gran revelación del Señor. Ella lo cuenta así:

"Estando yo delante del Santísimo Sacramento me encontré toda penetrada por Su divina presencia. El Señor me hizo reposar por muy largo tiempo sobre su pecho divino, en el cual me descubrió todas las maravillas de su amor y los secretos inexplicables de su Corazón Sagrado.

El me dijo:

"Mi Divino Corazón, está tan apasionado de Amor a los hombres, en particular hacia ti, que, no pudiendo contener en el las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti y se manifieste a ellos para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo los cuales contienen las gracias santificantes y saludables necesarias para separarles del abismo de perdición. Te he elegido como un abismo de indignidad y de ignorancia, a fin de que sea todo obra mía."

"Luego," continúa Margarita, "me pidió el corazón, el cual yo le suplicaba tomara y lo cual hizo, poniéndome entonces en el suyo adorable, desde el cual me lo hizo ver como un pequeño átomo que se consumía en el horno encendido del suyo, de donde lo sacó como llama encendida en forma de corazón, poniéndolo a continuación en el lugar de donde lo había tomado, diciéndome al propio tiempo: "He ahí, mi bien amada, una preciosa prenda de mi amor, que encierra en tu costado una chispa de sus mas vivas llamas, para que te sirva de corazón y te consumas hasta el último instante y cuyo ardor no se extinguirá ni enfriará. De tal forma te marcaré con la Sangre de mi Cruz, que te reportará más humillaciones que consuelos. Y como prueba de que la gracia que te acabo de conceder no es nada imaginario, aunque he cerrado la llaga de tu costado, te quedará para siempre su dolor y, si hasta el presente solo has tomado el nombre de esclava mía, ahora te doy el de discípula muy amada de mi Sagrado Corazón."

Después de este favor tan grande, Margarita quedó por muchos días como abrasada toda y embriagada y tan fuera de si que podía hablar y comer solamente haciéndose una gran violencia. Ni siquiera podía compartir lo sucedido con su superiora lo cual tenia gran deseo de hacer. Tampoco podía dormir, pues la llaga, cuyo dolor le era tan grato, engendraba en ella tan vivos ardores, que la consumía y la abrasaba toda.

A partir de la primera revelación, Margarita sufriría todos los primeros viernes de mes una reproducción de la misteriosa llaga del costado, cosa que le sucedería hasta su muerte. Estos eran los momentos particularmente elegidos por el Señor para manifestarle lo que quería de ella y para descubrirle los secretos de su amable Corazón.

Entre estas visitas le decía el Señor, "Busco una víctima para mi Corazón, que quiera sacrificarse como hostia de inmolación en el cumplimiento de mis designios." En su gran humildad, Margarita le presentó varias almas que, según ella corresponderían más fielmente. Pero el Señor le respondió que era ella a quien había escogido. Esto no era sino ocasión de confusión para Margarita pues su temor era que llegasen a atribuir a ella las gracias que del Señor recibía.




domingo, junio 01, 2025

Junio mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús

 

                                            

En este mes, la Iglesia rinde honores al Sagrado Corazón de Jesús, proclamándose como “el mes del Sagrado Corazón de Jesús"

Se recuerda la devoción y el amor incondicional de Jesús hacia toda la humanidad, incentivando a honrar esta devoción. Sobre todo en este mes, la Iglesia pretende que imitemos su amor infinito hacia nosotros con el prójimo y hacia nuestro Señor, que lo adoremos y recemos especialmente en estos treinta días.







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