Entrando un día san Bernardo en
la iglesia mayor de Espira, ciudad de Alemania y cámara del imperio, acompañado
de todo el clero y de gran muchedumbre del pueblo, se arrodilló tres veces en
tres lugares diferentes y dijo:
En el primero: O Clemens; en el
segundo: O pía; en el tercero: O dulcís virgo María,
Y en memoria de esta salutación
del santo, hoy día en la misma iglesia están tres láminas de metal, en que se
leen estas palabras y todos los días se canta la Salve Regina con gran
solemnidad. Recémosla nosotros cada día devotamente, para mostrarnos también
hijos de tan clemente, piadosa y dulcísima Madre.
Oración: Oh Dios, que diste a tu
pueblo al bienaventurado Bernardo por ministro de la salud eterna, concédenos
que tengamos por intercesor en los cielos al que en la tierra tuvimos por
maestro de santa vida. Por JCNS. Amén.
El Acordaos —oración atribuída a
San Bernardo de Claraval— es la mejor oración para mostrar nuestra confianza en
la Virgen María, pues Ella es Madre cle mentísima; una Madre que está siempre
pendiente de todos, y cada uno, de sus hijos.
Es la súplica de un hijo que se
ve necesitado de los cuidados maternales de María para vencer las tentaciones
del enemigo. Un hijo que ruega e implora humildemente, reconociéndose indigno y
pecador, la protección siempre poderosa de la Madre de Dios, para que en ningún
momento le deje solo. Un hijo que sabe que sin la ayuda de la Virgen no es
capaz de salir victorioso en las batallas que tiene que Iuchar durante esta
vida para alcanzar la gloria del Cielo.
Oración completa AQUI


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