sábado, noviembre 29, 2025

Qué y cómo es el Año Litúrgico o Eclesiástico de la Santa Iglesia Católica

El año eclesiástico empieza el primer domingo de Adviento y termina el sábado, que sigue al domingo último después de Pentecostés. Se compone de estaciones o tiempos litúrgicos llamados Ciclo Temporal o propio de tiempo. Su objeto es mostrarnos a nuestro señor en el marco tradicional de los grandes misterios de nuestra religión. Simultáneamente con este ciclo se desenvuelve otro secundario denominado Ciclo Santoral o propio de los Santos, que se compone de todas las fiestas de las almas santas que Dios asocia a Jesús en su obra de Redención.


I. CICLO TEMPORAL

Este círculo o ciclo está dividido en dos partes, que son el ciclo de la Navidad y el ciclo Pascual. Y a su vez, se subdividen a su Tiempo antes, durante y después de estas dos grandes fiestas centrales, teniendo por finalidad preparar el alma, hacérsela celebrar solemnemente y prolongarlas durante varias semanas.

 

A) Ciclo de Navidad o de la Encarnación

El Tiempo de Adviento lo integran cuatro semanas que nos hacen aspirar con los patriarcas y profetas al advenimiento del Salvador.

El Tiempo de Navidad nos pone a la vista del Nacimiento del verbo encarnado que se reproduce en nosotros y su Epifanía o manifiestaciónal mundo.

El Tiempo después de Epifanía cuenta de dos a seis semanas y nos recuerda la vida oculta de Cristo en Nazaret y nos manifiesta su Divinidad.

 

B) Ciclo Pascual o de la Redención (Dependiendo de la Luna Pascual, este ciclo empieza entre el 18 de enero y el 22 de febrero)

1° Nueve semanas preparan la gran fiesta de la Pascua, las cuales se dividen en tres tiempos.

a) El Tiempo de la Septuagésima nos asocia por espacio de tres semanas con la vida pública de Jesús y la Cuaresma, que le sigue, nos da toda una síntesis de la de la misma.

b) El Tiempo de Cuaresma representa por los 40 días de penitencia, el ayuno de nuestro Salvador en el desierto y nos hace partícipe de él.

c) El Tiempo de la Pasión, que comprende las dos últimas semanas de Cuaresma. Nos muestra durante 15 días los últimos dolores de Jesús y su agonía en la Cruz, a fin de que muramos con Él a nuestros pecados.

2° El Tiempo Pascual nos hace participar de la mayor de las fiestas: Pascua y su octava privilegiada. En ella, nuestra alma resucita con Cristo, vive con Jesús, que instituye la iglesia y sube a los cielos el día de la ascensión. La fiesta de Pentecostés cierra este tiempo con la venida del Espíritu Santo a las almas.

3° El Tiempo después de Pentecostés nos va mostrando por espacio de 23 a 28 semanas los frutos de Santidad que el Espíritu Santo y el Santísimo Sacramento producen en la Iglesia y en sus Santos hasta el fin del mundo, época que nos es recordada el último domingo después de Pentecostés.

II. CICLO SANTORAL

San Pío X, en su bula Divino afflatu, nos indica la jerarquía de la fiesta de los Santos que se intercalan en el curso del año entre los grandes misterios del Ciclo Cristológico.

La preferencia se da desde luego a la Santísima Virgen María. Vienen después los Santos Ángeles, luego, según el papel más o menos íntimo que desempeñaron en el plan de la Encarnación, San Juan Bautista, precursor del Mesías, San José, San Pedro, San Pablo y los demás apóstoles.

Las fiestas de los Santos de una Nación, de una Provincia o de una parroquia, son también celebradas con solemnidad por lo reconocidos que debemos estar a nuestros Santos protectores. Siguen las fiestas de la Dedicación de la Iglesia, la de los mártires, Pontífices (Papas y Obispos), Doctores (es decir, los Padres de la Iglesia e intérpretes más autorizados de la palabra Divina); los confesores (que son los que por su vida y doctrina han confesado a Dios), las vírgenes y las santas.

Sobreponiéndose el uno al otro, forman estos dos ciclos, Temporal y Santoral, como un inmenso resplandeciente de pedrería. En el centro está la hostia o misa, llamada de los fieles o común.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, noviembre 26, 2025

"Oh María, sin pecado concebida": La Medalla Milagrosa y su poder. 27 de noviembre

La medalla milagrosa o medalla de la Inmaculada Concepción es una imagen que está inspirada en las apariciones de la Virgen María ante la religiosa Catalina labouré, hijas de la caridad en París, Francia.



En la noche del 18 al 19 de julio de 1830, un niño aparece en la habitación de Catalina Labouré, novicia de las Hijas de la Caridad, y le pide que vaya a la capilla. Allí, en el silencio de la noche, Catalina se encuentra con la Virgen María y conversa con ella durante varias horas, y antes de despedirse, María pone en el corazón de Catalina un deseo especial; “Mi niña, te voy a encomendar una misión.” Pero no es hasta el 27 de noviembre de 1830 cuando la religiosa vuelve a tener una visión de la Virgen, la ve situada sobre la mitad de un globo, sosteniendo una esfera dorada entre sus manos y mirando al cielo. La Madre de Dios le explica que la esfera representa al mundo, “pero de manera especial a Francia.

De las manos de Nuestra Señora salen rayos. Salen, esos rayos, de unas gemas o piedras preciosas que había en anillos. Según explica la Virgen a sor Catalina, esos rayos son las gracias que ella obtiene para aquellos que se las piden, mientras que otras joyas permanecen apagadas y son, según precisa, los rayos y las gracias que están disponibles, pero nadie los ha pedido. En una tercera aparición, la Madre de Dios le muestra una inscripción que rodea la figura de la Virgen: Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a vos. La Virgen insta a Catalina Labouré a acuñar una medalla según este modelo y promete que quienes la lleven puesta recibirán grandes gracias, especialmente si la llevan alrededor del cuello. Y aunque la religiosa explica a su confesor cada una de las apariciones, es hasta poco antes de morir, que revela que había recibido el diseño de la medalla 47 años antes.

Las primeras medallas son acuñadas en 1832 con la aprobación de la Iglesia y se distribuyen por todo París. La devoción se propaga rapidísimamente y por el gran número de gracias que se conceden a través de ella, la gente empieza a llamarla la Medalla Milagrosa. En 1836 comienza una investigación canónica en París que declara auténticas las apariciones.

La medalla tiene en la parte frontal la imagen de María, que está de pie sobre un globo como Reina del cielo y de la tierra, además, aplasta la cabeza de una serpiente para proclamar que satanás no tiene poder frente a ella.

En el año 1830, cuando la Virgen le da el diseño a la santa, la referencia a María, concebida sin pecado, manifiesta el dogma de la Inmaculada Concepción de María, proclamado en 1854 por el Papa Pio IX.

En el reverso hay 12 estrellas que simbolizan los 12 apóstoles y la iglesia entera, rodeando una M que representa a María, de la que nace una Cruz, que es Cristo. También hay dos corazones con llamas brotando de ellos, el Corazón Inmaculado de María y el Sagrado Corazón de Jesús.

Santa Catalina labouré murió en 1876 y el papá Pío XII la declaró Santa en 1947.

jueves, noviembre 13, 2025

El Santísimo Sacramento y la Virgen María salvan a un niño judío de las llamas de un horno

  

Ejercicio de perfección y virtudes cristianas, por el Padre Alonso Rodríguez.

Frecuentar la sagrada Comunión es gran remedio contra todas las tentaciones y particularmente para conservar la castidad. 



Cuenta san Nicéforo y otros contemporáneos una hermosa historia que aconteció en la ciudad de Constantinopla. Era costumbre muy antigua en la Iglesia griega, la de consagrar el Cuerpo Santísimo de nuestro Señor Jesucristo, en panes como los que se hacen para comer y de estos, comulgaban al pueblo, y si algunas reliquias sobraban en la custodia, llamaban, los sacerdotes, a algunos niños, de los más virtuosos que andaban en la escuela y de que cuya sinceridad se pudiese tener mayor satisfacción, y estando en ayuno, les daban aquellas santísimas reliquias para que las recibiesen.

Y esto dice el mismo Nicéforo, que pasó con él muchas veces siendo niño y de poca edad y criándose en la iglesia, acaeció pues, que yendo una vez los niños que para esto estaban llamados, fue entre ellos un hijo de un judío artesano vidriero, y comulgó juntamente con los demas. Tardó el niño de acudir a casa a la hora de acostumbrada y preguntándole su padre de dónde venía, dijo que de la iglesia de los cristianos y que había comido del otro pan que daban a los muchachos. Tornó tan grande ira contra su hijo que sin esperar más a razones de tomó y lo echó en el horno de hacer vidrios, que estaba encendido y cerró la puerta. La madre echando menos a su hijo y viendo qué pasaba mucho tiempo y no aparecía, salió a buscarla por toda la ciudad, y sin descubrir ni haya rastro de él, volviose a su casa muy lastimada, donde al cabo de tres días estando junto al horno, llorado y gimiendo comenzó a llamar a su hijo por su nombre, el cual, oyendo y conociendo la voz de su madre, le respondió desde dentro del horno donde estaba. Entonces ella, quebrando la puerta del horno, vio a su hijo estar en medio del fuego tan sano y sin lesión, que ni un solo cabello, había tocado el fuego. Y preguntándole quién le había cuidado, respondió que una señora vestida de Grana había venido muchas veces y con agua que echaba, apagaba el fuego y además de esto, le traía de comer. Supo esto el Emperador Justiniano y mandó bautizar al niño y a la madre que quisieron ser cristianos y al desventurado del padre, que no se quiso convertir, le hizo colgar de un árbol y así murió ahorcado.

Lo que obró este Santísimo sacramento en el cuerpo de este niño que le había recibido conservándole sin lesión alguna y en medio del fuego, es obra espiritualmente en las almas de los que dignamente la reciben, defendiéndolas y conservándolas, sin lesión alguna y en medio del fuego de las tentaciones.


viernes, octubre 31, 2025

Origen y motivo de la celebración de todos los santos, 1 de noviembre

 ¿Por qué la Iglesia celebra este día de Todos los Santos?


Porque existen muchos Santos que han sido canonizados, pero existen mucho que no están declarados así por la Santa Madre Iglesia y ya gozan de la visión beatífica. Cuando celebramos a todos los Santos, nos referimos a todos aquellos que están en el cielo y a quienes podemos pedir su intercesión. Se reconoce, en este día a todos aquellos que han llevado una vida Santa y que han que se han que han ido al cielo y todos aquellos que, pasando por el purgatorio, han conseguido limpiar sus almas y están en la Patria Celestial y no conocemos.

Las raíces de esta celebración son antiguas: en el siglo IV se empezó con la conmemoración de los mártires, común a varias Iglesias. Los primeros rastros de esta celebración los encontramos en Antioquía, en el domingo después de Pentecostés; san Juan Crisóstomo ya hablaba de ello. Entre los siglos VIII y IX, la fiesta comenzó a difundirse en Europa, y en Roma específicamente en el IX: aquí fue el Papa Gregorio III (731-741) quien eligió la fecha del 1 de noviembre para coincidir con la consagración de una capilla en San Pedro dedicada a las reliquias "de los Santos Apóstoles y de todos los santos mártires y confesores, y de todos los justos hechos perfectos que descansan en paz en todo el mundo".




jueves, octubre 23, 2025

San Rafael Arcángel, Medicina de Dios, 24 de octubre

Es el arcángel san Rafael, singular protector de los enfermos; como su mismo nombre lo significa, pues Rafael vale lo mismo que Medicina de Dios. Por esta causa todos los fieles deberíamos invocar en nuestras enfermedades su celestial patrocinio.


Los celestiales beneficios que recibió del glorioso arcángel san Rafael, el santo patriarca Tobías, refiérense en el mismo sagrado libro de Tobías por estas palabras: “Entonces Tobías llamó a parte a su hijo, y díjole: ¿Qué podemos dar a este varón santo que te ha acompañado? A lo que, respondiendo a su padre: Padre mío, ¿qué recompensa le daremos? O ¿cómo podremos corresponder dignamente a sus beneficios? Él me ha llevado y traído sano y salvo; él mismo en persona cobró el dinero de Gabelo; él me ha proporcionado esposa, y ahuyentó de ella al demonio, llenando de consuelo a sus padres; asimismo me libró del pez que me iba a tragar; te ha hecho ver a ti la luz del cielo; y hemos sido colmados por medio de él de toda suerte de bienes. ¿Qué podremos, pues, darle que sea proporcionado a tantos favores? Mas yo te pido, padre mío, que le ruegues si por ventura se dignará tomar para sí la mitad de todo lo que hemos traído.”

Con esto padre e hijo le llamaron, y empezaron a rogarle que se dignase aceptar la mitad de todo lo que habían traído. Entonces les dijo él en secreto: Bendecid al Dios del cielo, y glorificadle delante de todos los vivientes, porque ha hecho brillar en vosotros su misericordia. Porque, así como es bueno tener oculto el secreto confiado por el rey, es cosa muy loable el publicar y celebrar las obras de Dios. Buena es la oración acompañada del ayuno; y el dar limosna mucho mejor que los tesoros de oro: porque la limosna libra de la muerte, y es la que purga los pecados y alcanza la misericordia y la vida eterna. Mas los que cometen el pecado y la iniquidad, son enemigos de su propia alma. Por tanto, voy a manifestaros la verdad, y no quiero encubriros más lo que ha estado oculto. Cuando tú orabas con lágrimas, y enterrabas los muertos, y te levantabas de la mesa a medio comer, y escondías de día los cadáveres en tu casa, y los enterrabas de noche, yo presentaba al Señor tus oraciones. Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue necesario que la tentación o la aflicción te probase. Y ahora el Señor me envió a curarte a ti, y a libertar del demonio a Sara, esposa de tu hijo. Porque yo soy el ángel Rafael, uno de los siete espíritus principales que asistimos delante del Señor. Al oír estas palabras, se llenaron de turbación, y temblando cayeron en tierra sobre sus rostros. Pero el ángel les dijo: La paz sea con vosotros, no temáis, pues que mientras he estado yo con vosotros, por voluntad o disposición de Dios he estado: bendecidle, pues, y cantad sus alabanzas. Parecía, a la verdad, que yo comía y bebía con vosotros; mas yo me sustento de un manjar invisible, y de una bebida que no puede ser vista de los hombres. Ya es tiempo de que me vuelva al que me envió: vosotros empero bendecid a Dios, y anunciad todas sus maravillas. Dicho esto, desapareció de su vista, y no pudieron ya verle más. Entonces, postrados entierra sobre sus rostros por espacio de tres horas, estuvieron bendiciendo a Dios; y levantándose de allí, publicaron todas sus maravillas.»



Entrada destacada

Memorare / Acordaos

  M emorare, O piissima Virgo María , non esse auditum a sæculo, quemquam ad tua currentem præsidia, tua implorantem auxilia, tua petentem s...