…“Por eso te digo que muchos pecados le han sido perdonados, porque amó mucho. Pero el que perdona poco, ama poco. Los demás invitados comenzaron a decir entre sí: «¿Quién es este que también perdona pecados?» Entonces él le dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado; vete en paz». (1)
El desorden de Magdalena radicaba en su amor desenfrenado por las criaturas, y la salvación de la pecadora en su profundo amor por Nuestro Señor. Este amor de Magdalena era un amor confiado y penitente que atrae el Amor misericordioso. Las almas que pecan mucho suelen ser también grandes en el Amor Divino. Véase Agustín, Margarita de Cortona, María de Egipto. ¡Qué almas seráficas! El amor por las criaturas, que mancha y destruye, se transforma, se purifica y se salva al volverse hacia el Creador. Por eso Nuestro Señor puede hablar así de Magdalena:
"Muchos pecados le han sido perdonados porque amó mucho."
¿Está tu alma cubierta de iniquidades, crímenes y pecados vergonzosos? ¡Ah! ¡No temas!… Corre rápidamente a Jesús y pídele perdón, como lo hizo María Magdalena, en un gesto de confianza y amor penitente. ¡Y serás perdonado! El amor y la confianza resucitan a las almas que buscan al Salvador con todas sus fuerzas. Esto es todo lo que pide el Corazón misericordioso de Jesús. ¡ Amor y confianza! —dijo un alma arrepentida—. ¡Lo demás… no existe para mí! (2)
Referencias:
(1) Lc 7:36-50
(2) Eva Lavallière
Brandão, Ascânio. Breviario de la Confianza: Reflexiones para cada día del año. Imprenta “Ave-Maria”, 1936
///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Vai em paz
…”Pelo que digo a ti: muitos pecados lhe são perdoados, porque muito amou; mas, a quem menos perdoa, menos ama. E os que estavam junto à mesa começaram a dizer consigo mesmo: Quem é este que também perdoa pecados? E disse à mulher: A tua fé te salvou. Vai em paz.” (1)
A desordem de Madalena foi ter amado loucamente as criaturas, e a salvação da pecadora foi ter amado, e muito, a Nosso Senhor. Este amor de Madalena era o amor confiante, penitente, que atrai o Amor misericordioso. As almas grandes no pecado costumam também ser grandes no Amor Divino. Vede Agostinho, Margarida de Cortona, Maria Egipcíaca. Que almas seráficas! O amor das criaturas, que mancha e perde, transforma-se, purifica e salva, quando voltado para o Criador. Eis porque Nosso Senhor assim pode falar de Madalena:
“Muitos pecados lhe são perdoados porque muito amou”.
Tua alma está coberta de iniquidades, de crimes, de pecados vergonhosos? Ah! Não tenhas receio!… Corre depressa a Jesus e pede-Lhe perdão, como fez Madalena, num gesto de confiança e de amor penitente. E serás perdoado! O amor e a confiança ressuscitam as almas que buscam o Salvador com todas as forças. É só isto que pede o Coração misericordioso de Jesus. Amor e confiança!– dizia uma alma arrependida. O resto… não existe para mim! (2)
Referências:
(1) Lc 7,36-50
(2) Eva lavalliére
Brandão, Ascânio. Breviário da Confiança: Pensamentos para cada dia do ano. Oficinas Gráficas “Ave-Maria”, 1936

No hay comentarios.:
Publicar un comentario